El arte español de los siglos XVI y XVII es un arte que apela directamente a los sentidos. Un arte que carece de una subjetividad tal como para que no se pueda entender. El arte barroco pretende crear un vinculo directo entre el espectador y la obra.
En alguna ocasión, este arte ha sido comparado por medios internacionales con obras como las de Damien Hirst en las que dentro de una urna con formol coloca distintos animales, logrando así que no se descompongan. En mi opinión es algo que no es comparable ya que muchas de las obras de la imaginería barroca española son obras con un trasfondo religioso que va mucho mas lejos del puro formalismo y espectáculo de Damien Hirst.
![]() |
| María Santísima del Rocío y la Esperanza |
Sin embargo, pese a poder establecer una relación directa con el espectador, las obras del barroco español, están creadas con una sutilidad y una capacidad expresiva fruto total de una creencia, una convicción. Lo que provoca que el artista sienta una vinculación especial con su obra y dote a esta de un realismo sin precedentes.
El barroco español trata de transmitir algo que no es comparable a nada. No es el realismo de las obras barrocas lo que transmite al espectador. Es la fe que el observador tiene, la que provoca en él una emoción sin precedentes.
El barroco español trata de transmitir algo que no es comparable a nada. No es el realismo de las obras barrocas lo que transmite al espectador. Es la fe que el observador tiene, la que provoca en él una emoción sin precedentes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario